Un museo para todos
Una visita al museo Historico del Tiovivo e del Espectáculo Popular de Bergantino no puede que reservar numerosas sorpresas a quien se aventura entre sus salas. El Museo, en efecto, no es una simple exposición de documentos del pasado más o menos remoto y tampoco es una reconstrución de un antiguo parque de atracciones o una vitrina de tiovivos de época. Su principal característica es la de ser un museo historico antropológico, de ocuparse de la historia del hombre, de su creatividad, de su deseo de felicidad, de su inquietud de conocer el futuro, de su necesidad de sobrevivir salvando las dificultades de cada día de la vida, de su innata necesidad de trascender la realidad.
 

"El Museo del Tiovivo de Bergantino se ocupa de todad las formas de espactáculo popular, de las que partnecen el tiovivo y el parque de atracciones, de todas las expresiones de una cultura considerada menor, como la Comedia del Arte, el Teatro de los Fantoches y de las Marionetas, el Circo, donde son asestadas las formas artísticas modernas y que hoy son más acreditads en campo cultural. En el Museo se vuelve a recorrer una parte de la historia de la humanidad, de los primeros juegos ritual de las antiguas civilizaciones a losgrandes espectáculos de Roma imperial, de las diversiones de las cortes mediavales al nacimiento de las primeras ferias mercantes, expresión de una humanidad abirragada y audaz, de las formas artísticas popular de plaza, editado por pregoneros y charlatánes, hasta la evoluciòn de la feria medieval en el parque de atracciones moderno y, después, en el luna park. Aquí hay espacio para el fenòmeno de los tiovivos, contextualizada en un propio camino histórico y evolutivo, de las formas màs antiguas, sencillas y comunes, como el columpio, hasta los modernos ""monstruos"" tecnològicos."
 

Sòlo en este momento, el Museo trata el tema del tiovivo en Bergantino, de la gente del viaje, de su historia y su enormes sacrificios. Y el camino cruza las fronteras del pueblo y se muda a un amplia xona denominada Distrito del Tiovivo para cerrarse sobre los constructores, que continuan en el tiempo el arte de divertir la gente, de ofrecer una felicidad momentànea, breve, pero nunca superficila y efimera. La visita se conclue con una mirada al presente y al futuro, entre las maravillas que hoy la tecnología accede a los constructores de idear y producir, con un viaje impresionante entre las más modernas atraciones: los tiovivos de vértigo. Esto es un museo que la gente tiene que ver, para saborear con los ojos, con la mente y con el corazón; un Museo...¿por qué no?, de ver más de una vez, porque también al visitante "hábil" el museo ofrece siempre nuevos estímulos y nuevas emociones.